
La escocesa Susan Boyle sorprendió al público y al jurado de Gran Bretaña, y ahora es todo un éxito en internet
Susan Boyle, una británica de casi 48 años que tiene un gato llamado Pebbles como única compañía y a la que nunca han besado -así se presentó en el programa Britain's Got Talent (versión original de Talento Argentino)- recordó que no se debe juzgar nunca por las apariencias. Cuando la semana pasada Boyle salió al escenario del concurso televisivo, debió soportar las burlas del jurado y hasta su mala predisposición, como por ejemplo la de Simon Cowell, un habitual en los programas de cazatalentos que suele comenzar sus abusivas valoraciones con un "no quiero ser maleducado, pero...".Tras preguntarle la edad, Cowell entornó los ojos como si fueran a salírsele de las órbitas en actitud de "¿qué he hecho yo para merecer esto?" Pese a que Boyle no pareció inmutarse en absoluto por las expresiones de vergüenza ajena, la inevitable premonición era que acabaría siendo abucheada y arrastrada por una marea de risas y burlas incontenibles. Pero tal funesto presentimiento y las sonrisas de desdén se evaporaron a los pocos segundos de que empezara a interpretar I dreamed a dream (soñé un sueño), el conocido tema del musical de Los Miserables. La situación dio un giro de 360 grados: todos acabaron en pie aplaudiendo entusiasmadamente mientras Cowell suspiraba de alivio, como si se hubiera quitado de encima el peso del mundo entero. Tras la actuación, otro de los miembros del jurado, Piers Morgan, espetó a la mujer, a modo de cumplido, lo siguiente: "Cuando saliste ahí y dijiste que querías ser como Elaine Paige (una actriz inglesa de musicales), todos se reían de ti. Nadie lo hace ahora". Esta escocesa de West Lothian se ha convertido en un fenómeno de la noche a la mañana, y no sólo en Gran Bretaña. El video de su actuación en YouTube ya ha sido visto por doce millones de usuarios. Además, según confirmó la propia Cowell, Oprah Winfrey, una de las presentadoras estrella de la televisión norteamericana, la ha invitado a su programa. En todo caso, Boyle, cuyo talento ya era conocido por los parroquianos de la iglesia donde trabaja, dice tener los pies en la tierra, aunque confiesa que le encantaría cantar para la Reina Isabel II. De hecho, éste es uno de los privilegios del ganador del concurso de talentos sin descubrir, que va por su tercera edición y que, a pesar de que lleva pocos días en antena, tiene ya a una clara favorita a juzgar por la avalancha de comentarios de apoyo a Susan que han aparecido en internet. Una de las personas que confesó su admiración por la escosesa fue Demi Moore, quien indicó que al escuchar cantar a Boyle no pudo contener el llanto de la emoción.

















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