
Son un total de 750. La mayoría de las casas además no son de material y obstaculizan el plan de urbanización. Los vecinos podrán optar entre viviendas o dinero. Problemas financieros para la solución El gobierno porteño comenzó a dialogar con unas 750 familias de las villas 31 y 31 bis, que viven cerca de las vías del ferrocarril, para que abandonen sus casas. Para compensarlas, se habla de viviendas o de dinero, aunque la gran mayoría se inclina por la segunda opción. Por eso, las negociaciones prometen extenderse.
El sector de la 31 bis en la mira de las autoridades está pegado a las vías. Los funcionarios aseguran que esas viviendas corren peligro de derrumbe, pero también hacen hincapié en su ubicación.
La zona más organizada es la manzana 104. Según cuentan sus propios habitantes, se formó hace tres años entre las vías del San Martín, donde circulan los trenes de carga que llevan contendores hacia el Puerto. Allí viven unas 256 familias en condiciones precarias. De hecho, menos de la mitad de las casas son de material.
El gobierno de la Ciudad, igualmente, espera los resultados del censo que hizo este fin de semana para avanzar con el proyecto de relocalización. Es que además de determinar el acceso a programas sociales y la composición de las familias, el estudio permitirá conocer las expectativas de los habitantes: dónde quieren vivir y si están dispuestos a abandonar la villa.
En la Comuna estiman que las negociaciones para desalojarlos pueden llevar varios meses. El principal obstáculo en este momento es financiero: se calcula que mudar a cada familia podría significar entre $30 mil y 50 mil pesos. Mientras tanto, decidieron avanzar con las obras para dar agua potable y mejorar el servicio de luz en ese sector de la 31 bis, según informa el diario Clarín.
Durante la campaña de 2007, Macri había hablado de "erradicar" las villas 31 y 31 bis. Avanzada la gestión, decidió hacer hincapié en detener el crecimiento.

















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