
La presidenta Michelle Bachelet descartó que Chile cierre 2009 en recesión, pese a las caídas de la producción, las exportaciones y el empleo en enero, que amenazan con elevar en un 30% el número de desocupados.
"Mi impresión es que vamos a crecer, que probablemente el primer trimestre va a ser un trimestre más duro, pero que vamos a ir luego saliendo adelante con todas las medidas que estamos tomando", dijo.
La mandataria hizo la declaración tras una reunión cumbre en el palacio de gobierno, La Moneda, con el presidente del Banco Central autónomo, José De Gregorio, el director de Presupuestos, Alberto Arenas, y la subsectretaria de Hacienda, María Olivia Recart.
Bachelet defendió así plan de reactivación fiscal por 4.000 millones de dólares, no descartando nuevas medidas.
Más cauto el presidente del instituo emisor, Jose de Gregorio, alertó que la actual incertidumbre económica no permite descartar una recesión aún.
"Lo más importante en estos momentos es tomar las medidas adecuadas para que los costos (de la crisis) sean los menores posibles", agregó.
Sobre lo mismo, adelantó que el Banco Central seguirá su política de expansión monetaria iniciada en enero. "Vamos a tomar las medidas que estén a nuestro alcance para minimizar los costos de la crisis".
El gobierno, dentro de su plan social para enfrentar la crisis, comenzó a repartir un bono familiar por unos 232 millones de dólares en moneda local a los hogares de menores recursos.
La medida es parte de un paquete de reactivación fiscal con el que Bachelet espera suavizar el impacto de la crisis económica, en un año marcado por las elecciones presidenciales de diciembre.
"Mi impresión es que vamos a crecer, que probablemente el primer trimestre va a ser un trimestre más duro, pero que vamos a ir luego saliendo adelante con todas las medidas que estamos tomando", dijo.
La mandataria hizo la declaración tras una reunión cumbre en el palacio de gobierno, La Moneda, con el presidente del Banco Central autónomo, José De Gregorio, el director de Presupuestos, Alberto Arenas, y la subsectretaria de Hacienda, María Olivia Recart.
Bachelet defendió así plan de reactivación fiscal por 4.000 millones de dólares, no descartando nuevas medidas.
Más cauto el presidente del instituo emisor, Jose de Gregorio, alertó que la actual incertidumbre económica no permite descartar una recesión aún.
"Lo más importante en estos momentos es tomar las medidas adecuadas para que los costos (de la crisis) sean los menores posibles", agregó.
Sobre lo mismo, adelantó que el Banco Central seguirá su política de expansión monetaria iniciada en enero. "Vamos a tomar las medidas que estén a nuestro alcance para minimizar los costos de la crisis".
El gobierno, dentro de su plan social para enfrentar la crisis, comenzó a repartir un bono familiar por unos 232 millones de dólares en moneda local a los hogares de menores recursos.
La medida es parte de un paquete de reactivación fiscal con el que Bachelet espera suavizar el impacto de la crisis económica, en un año marcado por las elecciones presidenciales de diciembre.
Fuente: DPA

















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