
El afiche que lo muestra como ganador del concurso "Leyendas del futuro"
Ulises Maino es un adolescente de 16 años con un don especial: su habilidad para la música. Infobae.com habló con él sobre sus proyectos. "Quiero ser director de orquesta", dijo
A primera vista, la historia de Ulises podría ser la de cualquier adolescente dedicado al arte y el estudio. Con 16 años y un promedio brillante en el colegio San Antonio de Padua del barrio porteño de Pompeya, su principal afición se relaciona con la música: es un eximio compositor e intérprete de piezas de piano.
Lo particular de su vida está en que sus padres son hipoacúsicos desde muy chicos, debido a una mala praxis médica. "No tienen casi memoria auditiva", aseguró Ulises.
En diálogo con Infobae.com, este adolescente prodigio –para comprobarlo, basta con ver el video adjunto-, contó cómo nació su amor por la música. "Yo estaba muy influenciado por mi abuelo, que tocaba el acordeón, de oído. De él heredé el oído, y después me puse a estudiar con profesoras particulares", relató.
La primera vez que agarró algo similar a un piano fue a los cinco años. Se trataba de un acordeón a piano, más conocido como "verdulera". Y desde ese momento no paró: comenzó a tocar en fiestas y peñas junto a su abuelo, para pasar luego a formar parte de distintas orquestas.
Su debut fue a los 12 años con la orquesta Orfeo, dirigida por Cecilia Castagneto, junto a músicos de la orquesta académica del Teatro Colón y ex académicos. Y luego se sumó a la orquesta sinfónica de Radio Nacional, donde permaneció un año y medio. Pero allí practicó otro instrumento: el violoncello. "También toco la guitarra", agregó.
Ulises, multifacético
Este joven no sólo toca piezas tradicionales en el piano, sino que también escribe sus propios temas. "Tengo más de 50 obras escritas, muchas de ellas ya estrenadas", contó.
Siempre afecto al arte, no sólo se dedica a la música clásica: también incursionó en el jazz y los géneros populares. Además, le gusta mucho escribir, y ve en el periodismo una buena carrera para su futuro, a la par de la de director orquestal. "Para lo único que soy pésimo es para el dibujo, soy un perro", bromeó.
Ulises trata de perfeccionarse al máximo en todo lo que emprende. "Me parece que es muy importante ser autocrítico –dijo-, no excesivo, pero es bueno tener conciencia de lo que uno hace".
Hasta junio de este año, estuvo becado por la Fundación del Teatro Colón, pero quedó desafectado. No obstante, no bajó los brazos: se presentó a un concurso llamado Leyendas del futuro, organizado por un grupo inversor internacional, y lo ganó. El premio era una subvención para el estudio de piano, armonía y dirección hasta octubre de 2011, aquí en el país.
Sus padres hoy están divorciados. Sin embargo, tienen muy buena relación, y ambos lo van a ver a sus conciertos. "Recibo mucho apoyo por parte de los dos", dijo Ulises.
Y finalizó: "Tocar en público es una sensación muy linda… En definitiva, es lo que uno elige".
Lo particular de su vida está en que sus padres son hipoacúsicos desde muy chicos, debido a una mala praxis médica. "No tienen casi memoria auditiva", aseguró Ulises.
En diálogo con Infobae.com, este adolescente prodigio –para comprobarlo, basta con ver el video adjunto-, contó cómo nació su amor por la música. "Yo estaba muy influenciado por mi abuelo, que tocaba el acordeón, de oído. De él heredé el oído, y después me puse a estudiar con profesoras particulares", relató.
La primera vez que agarró algo similar a un piano fue a los cinco años. Se trataba de un acordeón a piano, más conocido como "verdulera". Y desde ese momento no paró: comenzó a tocar en fiestas y peñas junto a su abuelo, para pasar luego a formar parte de distintas orquestas.
Su debut fue a los 12 años con la orquesta Orfeo, dirigida por Cecilia Castagneto, junto a músicos de la orquesta académica del Teatro Colón y ex académicos. Y luego se sumó a la orquesta sinfónica de Radio Nacional, donde permaneció un año y medio. Pero allí practicó otro instrumento: el violoncello. "También toco la guitarra", agregó.
Ulises, multifacético
Este joven no sólo toca piezas tradicionales en el piano, sino que también escribe sus propios temas. "Tengo más de 50 obras escritas, muchas de ellas ya estrenadas", contó.
Siempre afecto al arte, no sólo se dedica a la música clásica: también incursionó en el jazz y los géneros populares. Además, le gusta mucho escribir, y ve en el periodismo una buena carrera para su futuro, a la par de la de director orquestal. "Para lo único que soy pésimo es para el dibujo, soy un perro", bromeó.
Ulises trata de perfeccionarse al máximo en todo lo que emprende. "Me parece que es muy importante ser autocrítico –dijo-, no excesivo, pero es bueno tener conciencia de lo que uno hace".
Hasta junio de este año, estuvo becado por la Fundación del Teatro Colón, pero quedó desafectado. No obstante, no bajó los brazos: se presentó a un concurso llamado Leyendas del futuro, organizado por un grupo inversor internacional, y lo ganó. El premio era una subvención para el estudio de piano, armonía y dirección hasta octubre de 2011, aquí en el país.
Sus padres hoy están divorciados. Sin embargo, tienen muy buena relación, y ambos lo van a ver a sus conciertos. "Recibo mucho apoyo por parte de los dos", dijo Ulises.
Y finalizó: "Tocar en público es una sensación muy linda… En definitiva, es lo que uno elige".

















No hay comentarios:
Publicar un comentario