
La Fuerza Aérea reanudó la ofensiva que ya dejó al menos 227 muertos, mientras el ejército prepara un incursión terrestre contra Hamas. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, advirtió que la operación no tendrá un rápido final
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo ayer que el Ejército de su país necesitará tiempo para "completar su misión" en Gaza, donde al menos 227 personas murieron y 750 resultaron heridas en el más sangriento ataque israelí contra los palestinos desde 1967.
Esta noche, los F-16 israelíes volvieron a bombardear objetivos de las fuerzas del orden de Hamás, lanzaderas de cohetes y carreteras, según testigos y fuentes de seguridad palestinas. Los últimos ataques destruyeron la carretera Saladino, la principal de Gaza, a la altura norte, que comunica las localidades de Beit Hanun, Beit Lahia y Yabalia, sin causar víctimas, agregaron los testigos.
Además Israel dijo que había bombardeado ayer una mezquita en Ciudad de Gaza porque era utilizada para "actividades terroristas". Fuentes médicas dijeron que dos palestinos habían muerto en el ataque.
Un portavoz del Ejército de Israel dijo que la mezquita se encontraba en el distrito Rimal de la ciudad. Agregó que cohetes de Hamas habían caído sobre casas de culto israelíes y que uno que fue lanzado el sábado había dañado una sinagoga.
"La operación en la franja de Gaza está destinada, ante todo, a mejorar la realidad de seguridad para los residentes del sur del país", dijo Olmert en una rueda de prensa en referencia a las localidades blanco de los proyectiles de las milicias palestinas.
"Esto llevará tiempo y cada uno de nosotros debe ser paciente de forma que podamos completar la misión", indicó el jefe de Gobierno. En este sentido, el titular israelí de Defensa, Ehud Barak, dejó claro por la tarde que "hay un momento para treguas y un momento para el combate" y "ahora es el momento del combate".
"La operación continúa y lo hará mientras sea necesario", aseguró el Ejército israelí en un comunicado. La edición digital del diario Jerusalem Post informa de que el Estado hebreo ha aumentado su despliegue militar en torno a Gaza en preparación de una eventual invasión terrestre tras los bombardeos.
Los ataques aéreos fueron lanzados en un par de minutos, poco después del mediodía, por medio centenar de aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea israelí.
Los bombardeos destruyeron una treintena de edificios, en su mayoría sedes de las fuerzas de seguridad de Hamás, que controla Gaza desde junio de 2007, muchas de ellas situadas en zonas residenciales.
En el ataque masivo murieron varios cargos de Hamás, como el responsable de la Policía en Gaza, Taufiq Yaber; el jefe de la seguridad, Ismail El Yabary; y el gobernador de la circunscripción de Gaza Central, Abu Ashun.
El diario "Haaretz" precisa que las autoridades israelíes buscaron generar en los días previos una falsa sensación de confianza en Hamas -con informaciones falsas y el anuncio en la víspera de la apertura de los pasos fronterizos- para que los miembros de las fuerzas de seguridad del movimiento islamista se hallasen en los edificios blanco en el momento del ataque.
La "confidencialidad" y el "elemento sorpresa fueron centrales" en la operación, subrayó el Ejército israelí. A última hora de la tarde, un nuevo ataque aéreo al este de la capital de la franja mató a tres milicianos que se preparaban para lanzar cohetes contra Israel, lo que elevó a 225 el número de palestinos muertos en Gaza durante la jornada, según fuentes médicas citadas por la agencia EFE.
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, dijo ayer que la operación en la Franja de Gaza podría "tomar tiempo". Israel lanzó un ataque a la Franja de Gaza que dejó al menos 200 muertos.
Esta noche, los F-16 israelíes volvieron a bombardear objetivos de las fuerzas del orden de Hamás, lanzaderas de cohetes y carreteras, según testigos y fuentes de seguridad palestinas. Los últimos ataques destruyeron la carretera Saladino, la principal de Gaza, a la altura norte, que comunica las localidades de Beit Hanun, Beit Lahia y Yabalia, sin causar víctimas, agregaron los testigos.
Además Israel dijo que había bombardeado ayer una mezquita en Ciudad de Gaza porque era utilizada para "actividades terroristas". Fuentes médicas dijeron que dos palestinos habían muerto en el ataque.
Un portavoz del Ejército de Israel dijo que la mezquita se encontraba en el distrito Rimal de la ciudad. Agregó que cohetes de Hamas habían caído sobre casas de culto israelíes y que uno que fue lanzado el sábado había dañado una sinagoga.
"La operación en la franja de Gaza está destinada, ante todo, a mejorar la realidad de seguridad para los residentes del sur del país", dijo Olmert en una rueda de prensa en referencia a las localidades blanco de los proyectiles de las milicias palestinas.
"Esto llevará tiempo y cada uno de nosotros debe ser paciente de forma que podamos completar la misión", indicó el jefe de Gobierno. En este sentido, el titular israelí de Defensa, Ehud Barak, dejó claro por la tarde que "hay un momento para treguas y un momento para el combate" y "ahora es el momento del combate".
"La operación continúa y lo hará mientras sea necesario", aseguró el Ejército israelí en un comunicado. La edición digital del diario Jerusalem Post informa de que el Estado hebreo ha aumentado su despliegue militar en torno a Gaza en preparación de una eventual invasión terrestre tras los bombardeos.
Los ataques aéreos fueron lanzados en un par de minutos, poco después del mediodía, por medio centenar de aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea israelí.
Los bombardeos destruyeron una treintena de edificios, en su mayoría sedes de las fuerzas de seguridad de Hamás, que controla Gaza desde junio de 2007, muchas de ellas situadas en zonas residenciales.
En el ataque masivo murieron varios cargos de Hamás, como el responsable de la Policía en Gaza, Taufiq Yaber; el jefe de la seguridad, Ismail El Yabary; y el gobernador de la circunscripción de Gaza Central, Abu Ashun.
El diario "Haaretz" precisa que las autoridades israelíes buscaron generar en los días previos una falsa sensación de confianza en Hamas -con informaciones falsas y el anuncio en la víspera de la apertura de los pasos fronterizos- para que los miembros de las fuerzas de seguridad del movimiento islamista se hallasen en los edificios blanco en el momento del ataque.
La "confidencialidad" y el "elemento sorpresa fueron centrales" en la operación, subrayó el Ejército israelí. A última hora de la tarde, un nuevo ataque aéreo al este de la capital de la franja mató a tres milicianos que se preparaban para lanzar cohetes contra Israel, lo que elevó a 225 el número de palestinos muertos en Gaza durante la jornada, según fuentes médicas citadas por la agencia EFE.
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, dijo ayer que la operación en la Franja de Gaza podría "tomar tiempo". Israel lanzó un ataque a la Franja de Gaza que dejó al menos 200 muertos.
Fuente: EFE y Reuters

















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