
El diario Frankfurter Rundschau obtuvo del mercado negro un CD con direcciones, gastos, compras y hasta los PIN secretos de miles de clientes del Berliner Landesbank. El gobierno ya investiga el caso
Un informante anónimo, explica el diario, les hizo llegar en microfichas los extractos de las tarjetas de crédito, nombre y apellidos, movimientos de la cuenta bancaria y PIN, de decenas de miles de clientes del banco regional, Berliner Landesbank, una de las principales entidades crediticias del país.
Este escándalo viene a sumarse a los casos de robo de datos destapados durante los últimos meses en empresas como la Deutsche Telekom, por citar uno entre muchos.
El pasado fin de semana la revista económica Wirtchaftswoche accedió a un CD con la información sobre 21 millones de personas, datos que según el semanario, circulan actualmente en el mercado negro.
No en vano el gobierno alemán aprobó esta semana una reforma de la ley de protección de datos, que pretende poner freno al comercio ilegal con información de clientes.
El Berliner Landesbank confirmó que las microfichas proceden de la empresa AtosWorldline que realiza los cómputos bancarios para estos y que cuenta con una filial en Fráncfort del Meno, pero confesó que no había tenido noticia del robo de esos datos, algo que investigan en estos momentos.
El proyecto de ley que aprobó el gobierno este miércoles establece que en el futuro, las empresas sólo puedan trasferir datos de sus clientes con el consentimiento explícito de estos.
Además, prevé elevar las multas formales de 25.000 a 50.000 euros y de 250.00 a 500.000 euros a las infracciones que causen daños materiales.
El ministro del Interior, Wolfgang Schäuble, aseguró al presentar el proyecto de ley que, con esta enmienda, el gobierno responde a los riesgos que conllevan las nuevas tecnologías.
Al mismo tiempo, advirtió que ninguna ley puede evitar que se produzcan abusos, por lo que emplazó a todos los ciudadanos a analizar con asiduidad sus movimientos bancarios.
Este escándalo viene a sumarse a los casos de robo de datos destapados durante los últimos meses en empresas como la Deutsche Telekom, por citar uno entre muchos.
El pasado fin de semana la revista económica Wirtchaftswoche accedió a un CD con la información sobre 21 millones de personas, datos que según el semanario, circulan actualmente en el mercado negro.
No en vano el gobierno alemán aprobó esta semana una reforma de la ley de protección de datos, que pretende poner freno al comercio ilegal con información de clientes.
El Berliner Landesbank confirmó que las microfichas proceden de la empresa AtosWorldline que realiza los cómputos bancarios para estos y que cuenta con una filial en Fráncfort del Meno, pero confesó que no había tenido noticia del robo de esos datos, algo que investigan en estos momentos.
El proyecto de ley que aprobó el gobierno este miércoles establece que en el futuro, las empresas sólo puedan trasferir datos de sus clientes con el consentimiento explícito de estos.
Además, prevé elevar las multas formales de 25.000 a 50.000 euros y de 250.00 a 500.000 euros a las infracciones que causen daños materiales.
El ministro del Interior, Wolfgang Schäuble, aseguró al presentar el proyecto de ley que, con esta enmienda, el gobierno responde a los riesgos que conllevan las nuevas tecnologías.
Al mismo tiempo, advirtió que ninguna ley puede evitar que se produzcan abusos, por lo que emplazó a todos los ciudadanos a analizar con asiduidad sus movimientos bancarios.
Fuente: EFE

















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