
Preocupados por la economía, muchos que incluso nunca habían acudido a votar optan por el candidato demócrata. "Creo que nuestro voto realmente cuenta. Hay que salir de esta crisis como sea", coinciden. En Miami, la comunidad se encuentra dividida
José Pérez, un dominicano de 51 años, dijo sentir el golpe de la crisis económica "en carne propia", se apresuró a votar hoy por la mañana con la esperanza de que cambien las cosas.
"Llevo viviendo aquí 30 años y pico y nunca había experimentado una situación así", dijo Pérez, que vive en el barrio dominicano de Washington Heights, en Nueva York.
El negocio de taxis privados para ejecutivos de Wall Street en el que trabaja el hispano pierde dinero cada día y los ánimos de sus empleados son cada vez más bajos, explicó tras depositar su voto por el demócrata Barack Obama en la escuela pública P.S. 128 de la calle 169.
"Necesitamos un cambio en la economía. Y rápido. Cambio, eso es lo que pedimos", insistió.
Comentarios parecidos se oyeron por los barrios hispanos de la ciudad, donde los neoyorquinos acudieron a depositar su voto en más de 1.000 centros de votación. El trasiego de gente era intenso en algunos gimnasios de escuelas o auditorios de iglesias que se convirtieron en centros electorales provisionales el martes.
"Yo no había visto tanta gente votando antes", señaló Ana Moreno, la agente de seguridad de la escuela pública 128, que año tras año abre las puertas del recinto a los votantes del barrio en elecciones municipales, estatales o presidenciales. "A partir de las 7:30 de la mañana esto se empezó a llenar. Y ahora hasta se forman filas".
En el distrito municipal de Staten Island, voluntarios de grupos como Se Hace Camino Nueva York o El Centro del Inmigrante seguían haciendo llamadas y tocando puertas para animar a los hispanos a votar. Norman Eng, vocero de la Coalición de Inmigrantes de Nueva York, dijo que esperaban contactar con 7 mil votantes del distrito.
En Queens y Brooklyn, distritos con muchos ecuatorianos, mexicanos, puertorriqueños y peruanos, los esfuerzos eran similares.
Varios hispanos entrevistados por la AP dijeron que votaban por primera vez.
Roberto Polanco, un dominicano de 28 años miembro de la Guardia Nacional, dijo estar orgulloso de haber votado por primera vez. "No sé qué pensaba yo en el 2004, pero hoy estoy contento de haber participado".
En La Florida, en cambio, la situación se encuentra dividida.
Humberto Romero, un técnico automotor peruano-estadounidense de 56 años que ha recortado los gastos del supermercado porque han aumentado "casi el doble", está convencido de que el republicano John McCain representa un cambio y puede regresar a Estados Unidos a épocas prósperas.
"Voto por el mejor candidato", manifestó Romero, que no está afiliado a ningún partido político y recuerda a los años del gobierno demócrata de Bill Clinton.
Los hispanos representan a aproximadamente el 14% de los 11,2 millones de votantes registrados en la Florida, un estado decisivo para la contienda.
Los votantes hispanos son clave en esta elección presidencial, entre ellos una importante cantidad de cubanos-estadounidenses que tradicionalmente ha votado a los republicanos y algunos que se han orientado ahora hacia los demócratas.
La Fundación Nacional Cubano Americana, una influyente organización del exilio cubano, manifestó públicamente su apoyo al aspirante demócrata a la presidencia.
Joel Marino, un estudiante de negocios de 26 años, decidió votar por primera vez en las elecciones presidenciales de este año. Y a diferencia de toda su familia, el joven se inclinó por Obama. "Voté por Obama para ver otra cara diferente, un cambio".
Algunos cubanos identifican a Obama con el ex presidente Fidel Castro. Entre ellos está Ligia Ferret, que jamás pensó en votar al candidato demócrata porque "tiene ideas izquierdistas".
La ayudante de enfermera de 57 años, recordó: "Fidel Castro dijo que le quitaba a los ricos para darle a los pobres, y ahora todos se están muriendo de hambre". Mientras buscaba con su cabeza gacha su tarjeta de votación, aseguró que quienes salieron de Cuba "no pueden votar por Obama".
"Llevo viviendo aquí 30 años y pico y nunca había experimentado una situación así", dijo Pérez, que vive en el barrio dominicano de Washington Heights, en Nueva York.
El negocio de taxis privados para ejecutivos de Wall Street en el que trabaja el hispano pierde dinero cada día y los ánimos de sus empleados son cada vez más bajos, explicó tras depositar su voto por el demócrata Barack Obama en la escuela pública P.S. 128 de la calle 169.
"Necesitamos un cambio en la economía. Y rápido. Cambio, eso es lo que pedimos", insistió.
Comentarios parecidos se oyeron por los barrios hispanos de la ciudad, donde los neoyorquinos acudieron a depositar su voto en más de 1.000 centros de votación. El trasiego de gente era intenso en algunos gimnasios de escuelas o auditorios de iglesias que se convirtieron en centros electorales provisionales el martes.
"Yo no había visto tanta gente votando antes", señaló Ana Moreno, la agente de seguridad de la escuela pública 128, que año tras año abre las puertas del recinto a los votantes del barrio en elecciones municipales, estatales o presidenciales. "A partir de las 7:30 de la mañana esto se empezó a llenar. Y ahora hasta se forman filas".
En el distrito municipal de Staten Island, voluntarios de grupos como Se Hace Camino Nueva York o El Centro del Inmigrante seguían haciendo llamadas y tocando puertas para animar a los hispanos a votar. Norman Eng, vocero de la Coalición de Inmigrantes de Nueva York, dijo que esperaban contactar con 7 mil votantes del distrito.
En Queens y Brooklyn, distritos con muchos ecuatorianos, mexicanos, puertorriqueños y peruanos, los esfuerzos eran similares.
Varios hispanos entrevistados por la AP dijeron que votaban por primera vez.
Roberto Polanco, un dominicano de 28 años miembro de la Guardia Nacional, dijo estar orgulloso de haber votado por primera vez. "No sé qué pensaba yo en el 2004, pero hoy estoy contento de haber participado".
En La Florida, en cambio, la situación se encuentra dividida.
Humberto Romero, un técnico automotor peruano-estadounidense de 56 años que ha recortado los gastos del supermercado porque han aumentado "casi el doble", está convencido de que el republicano John McCain representa un cambio y puede regresar a Estados Unidos a épocas prósperas.
"Voto por el mejor candidato", manifestó Romero, que no está afiliado a ningún partido político y recuerda a los años del gobierno demócrata de Bill Clinton.
Los hispanos representan a aproximadamente el 14% de los 11,2 millones de votantes registrados en la Florida, un estado decisivo para la contienda.
Los votantes hispanos son clave en esta elección presidencial, entre ellos una importante cantidad de cubanos-estadounidenses que tradicionalmente ha votado a los republicanos y algunos que se han orientado ahora hacia los demócratas.
La Fundación Nacional Cubano Americana, una influyente organización del exilio cubano, manifestó públicamente su apoyo al aspirante demócrata a la presidencia.
Joel Marino, un estudiante de negocios de 26 años, decidió votar por primera vez en las elecciones presidenciales de este año. Y a diferencia de toda su familia, el joven se inclinó por Obama. "Voté por Obama para ver otra cara diferente, un cambio".
Algunos cubanos identifican a Obama con el ex presidente Fidel Castro. Entre ellos está Ligia Ferret, que jamás pensó en votar al candidato demócrata porque "tiene ideas izquierdistas".
La ayudante de enfermera de 57 años, recordó: "Fidel Castro dijo que le quitaba a los ricos para darle a los pobres, y ahora todos se están muriendo de hambre". Mientras buscaba con su cabeza gacha su tarjeta de votación, aseguró que quienes salieron de Cuba "no pueden votar por Obama".
Fuente: AP

















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