La Policía Bonaerense realizó varios allanamientos en General Rodríguez. Detuvo a una funcionaria, a familiares de un empresario prófugo y a un ex agente penitenciario. Encontraron rastros de sangre en un vehículo
El vehículo investigado pertenece a un hombre de apellido Lombardi, quien se desempeñaba en el Servicio Penitenciario Bonaerense. Ahora los especialistas intentan determinar si esa sangre puede estar relacionada con el triple crimen de General Rodríguez.
Cabe aclarar que los allanamientos ordenados por el juez Federico Faggionato Márquez se realizaron en el marco de la causa que investiga el tráfico de precursores para la elaboración de drogas ilegales.
Una fuente policial reveló que entre los detenidos figuran Cristina Cosentino o Cristina Otero, directora de Relaciones Empresariales de General Rodríguez, y un ex agente penitenciario, acusados de infracción a la Ley de Drogas.
También fueron detenidos tres parientes de un empresario prófugo de apellido De Carlo, así como una persona amiga de esa familia. El agente del Servicio Penitenciario Federal actuaría como custodio del hombre de negocios, quien habría salido del país hace cuatro días destino a los Estados Unidos.
El procedimiento principal, que incluyó la actuación del grupo policial especial Halcón, fue en la casa del empresario prófugo, una lujosa mansión próxima a la Ruta 7, rodeada de medidas de seguridad.
En ese lugar se produjo el conato de resistencia de los familiares del prófugo. La Policía encontró en esa propiedad diez armas, y una camioneta con una credencial de la agencia antidroga norteamericana, DEA por sus siglas en inglés, a nombre del prófugo, así como un chaleco del grupo policial norteamericano SWAT.
La fuente indicó que al menos un testigo relacionó a uno de los detenidos con la masacre de los jóvenes empresarios Damián Ferrón, Sebastián Forza y Leopoldo Bina, y que en los procedimientos fue secuestrada un arma del calibre de la que se utilizó en la masacre.
La operación policial fue ordenada por el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, quien investiga la ruta de la efedrina y estuvo presente en algunos de los siete allanamientos realizados, todos en la zona de General Rodríguez.
También actuó la Fiscalía de Mercedes, que investiga la masacre de los tres empresarios. La orden judicial se efectivizó un día después de que José Luis Salerno, el socio de una de las víctimas del triple crimen, fuera liberado en la causa por la ruta de la efedrina, un precursor químico utilizado para elaborar metanfetamina. "Yo, con la efedrina, no tengo absolutamente nada que ver y creo que la Justicia entendió eso", aseguró ayer el empresario farmacéutico.
"Ya presté una declaración testimonial y otra indagatoria, además de someterme a un careo, y ninguna se contradice con la otra", indicó.
Salerno recuperó su libertad en la noche del lunes después de que el juez Faggionatto Márquez considerara que no había pruebas suficientes para procesarlo.
El magistrado investiga las operaciones de un cártel mexicano que había montado un laboratorio de drogas sintéticas en Ingeniero Maschwitz, donde elaboraba metanfetamina con base en la efedrina.
Entre los elementos que el magistrado había evaluado para detener a Salerno estuvo la declaración de un testigo, quien lo señaló en una supuesta reunión con Ferrón, Forza, Bina y un mexicano de nombre "Rodrigo" para realizar una venta de efedrina.
Salerno aseguró que ese testigo mentía y que él era totalmente inocente. Los investigadores creen que ese mexicano es Rodrigo Iturbe, quien aún permanece detenido por orden del juez Faggionatto Márquez, que deberá resolver en los próximos días su situación procesal.
Para el viernes se espera la llegada al país, extraditado por Paraguay, de Jesús Martínez Espinoza, a quien también se lo considera involucrado en estas operaciones ilegales.
Cabe aclarar que los allanamientos ordenados por el juez Federico Faggionato Márquez se realizaron en el marco de la causa que investiga el tráfico de precursores para la elaboración de drogas ilegales.
Una fuente policial reveló que entre los detenidos figuran Cristina Cosentino o Cristina Otero, directora de Relaciones Empresariales de General Rodríguez, y un ex agente penitenciario, acusados de infracción a la Ley de Drogas.
También fueron detenidos tres parientes de un empresario prófugo de apellido De Carlo, así como una persona amiga de esa familia. El agente del Servicio Penitenciario Federal actuaría como custodio del hombre de negocios, quien habría salido del país hace cuatro días destino a los Estados Unidos.
El procedimiento principal, que incluyó la actuación del grupo policial especial Halcón, fue en la casa del empresario prófugo, una lujosa mansión próxima a la Ruta 7, rodeada de medidas de seguridad.
En ese lugar se produjo el conato de resistencia de los familiares del prófugo. La Policía encontró en esa propiedad diez armas, y una camioneta con una credencial de la agencia antidroga norteamericana, DEA por sus siglas en inglés, a nombre del prófugo, así como un chaleco del grupo policial norteamericano SWAT.
La fuente indicó que al menos un testigo relacionó a uno de los detenidos con la masacre de los jóvenes empresarios Damián Ferrón, Sebastián Forza y Leopoldo Bina, y que en los procedimientos fue secuestrada un arma del calibre de la que se utilizó en la masacre.
La operación policial fue ordenada por el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, quien investiga la ruta de la efedrina y estuvo presente en algunos de los siete allanamientos realizados, todos en la zona de General Rodríguez.
También actuó la Fiscalía de Mercedes, que investiga la masacre de los tres empresarios. La orden judicial se efectivizó un día después de que José Luis Salerno, el socio de una de las víctimas del triple crimen, fuera liberado en la causa por la ruta de la efedrina, un precursor químico utilizado para elaborar metanfetamina. "Yo, con la efedrina, no tengo absolutamente nada que ver y creo que la Justicia entendió eso", aseguró ayer el empresario farmacéutico.
"Ya presté una declaración testimonial y otra indagatoria, además de someterme a un careo, y ninguna se contradice con la otra", indicó.
Salerno recuperó su libertad en la noche del lunes después de que el juez Faggionatto Márquez considerara que no había pruebas suficientes para procesarlo.
El magistrado investiga las operaciones de un cártel mexicano que había montado un laboratorio de drogas sintéticas en Ingeniero Maschwitz, donde elaboraba metanfetamina con base en la efedrina.
Entre los elementos que el magistrado había evaluado para detener a Salerno estuvo la declaración de un testigo, quien lo señaló en una supuesta reunión con Ferrón, Forza, Bina y un mexicano de nombre "Rodrigo" para realizar una venta de efedrina.
Salerno aseguró que ese testigo mentía y que él era totalmente inocente. Los investigadores creen que ese mexicano es Rodrigo Iturbe, quien aún permanece detenido por orden del juez Faggionatto Márquez, que deberá resolver en los próximos días su situación procesal.
Para el viernes se espera la llegada al país, extraditado por Paraguay, de Jesús Martínez Espinoza, a quien también se lo considera involucrado en estas operaciones ilegales.

















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