
El líder cocalero participó hoy del comienzo de una marcha de sindicatos y otras organizaciones sociales hacia La Paz que demanda la convocatoria a un referendo para aprobar su nueva Constitución indigenista y socialista
Morales caminó poco antes del mediodía los primeros centenares de metros de la carretera de 200 kilómetros entre la población altiplánica de Caracollo y La Paz, la capital política boliviana, en la que definió como "la marcha más grande de la historia". Bandas de música y un sol ardiente acompañaron el inicio festivo inicio de la manifestación, iniciada por unas 5 mil personas y que Morales pronosticó que serán "más de un millón" cuando lleguen a La Paz dentro de una semana, si para entonces el Congreso no convoca al referendo. "Esta marcha es por la refundación de Bolivia", dijo Morales en su discurso que precedió al inicio de la caminata, en la que destacaba el colorido de delegaciones indígenas de varios distritos, incluidos grupos del distrito oriental de Santa Cruz, el bastión de la oposición conservadora al mandatario. El gobernante lamentó no poder satisfacer sus "muchas ganas" de participar en toda la macha, recordando sus tiempos de líder de los sindicatos cocaleros, cuando encabezó varias caminatas de protesta. La manifestación por la principal carretera entre La Paz y el resto de la empobrecida Bolivia se inició mientras el oficialismo y la oposición buscan un acuerdo en el Congreso para aprobar la ley de convocatoria al referendo constitucional, que Morales quiere para el primer trimestre del 2009. En busca de una veintena de votos necesarios para alcanzar dos tercios requeridos en el Congreso para aprobar la convocatoria al referendo, el oficialismo accedió a negociar modificaciones puntuales en la nueva Constitución. Morales, un seguidor del presidente izquierdista venezolano Hugo Chávez, dijo que su apertura a una revisión del texto constitucional en el Congreso alcanzaría sólo a la corrección de "contradicciones" y no a cuestiones de fondo como plantearon líderes opositores. Exhortó a la oposición legislativa a dar paso al referendo constitucional e inclusive invitó a los opositores a que, después de aprobar la ley de convocatoria, salgan al encuentro de la marcha en el altiplano, "para que sea toda una fiesta de unidad". La nueva Constitución, aprobada en diciembre del 2007 por una asamblea dominada por el oficialismo, dará más poder a los pueblos indígenas, eliminará los latifundios y consolidará un modelo económico controlado por el Estado. "Esta es una marcha no de dolor sino de orgullo por nuestra querida patria, no es una marcha de tristeza sino de alegría, con bandas de música del carnaval, conjuntos musicales, tantas vestimentas del oriente, occidente y el sur, de todos los sectores", agregó.
Morales caminó poco antes del mediodía los primeros centenares de metros de la carretera de 200 kilómetros entre la población altiplánica de Caracollo y La Paz, la capital política boliviana, en la que definió como "la marcha más grande de la historia". Bandas de música y un sol ardiente acompañaron el inicio festivo inicio de la manifestación, iniciada por unas 5 mil personas y que Morales pronosticó que serán "más de un millón" cuando lleguen a La Paz dentro de una semana, si para entonces el Congreso no convoca al referendo. "Esta marcha es por la refundación de Bolivia", dijo Morales en su discurso que precedió al inicio de la caminata, en la que destacaba el colorido de delegaciones indígenas de varios distritos, incluidos grupos del distrito oriental de Santa Cruz, el bastión de la oposición conservadora al mandatario. El gobernante lamentó no poder satisfacer sus "muchas ganas" de participar en toda la macha, recordando sus tiempos de líder de los sindicatos cocaleros, cuando encabezó varias caminatas de protesta. La manifestación por la principal carretera entre La Paz y el resto de la empobrecida Bolivia se inició mientras el oficialismo y la oposición buscan un acuerdo en el Congreso para aprobar la ley de convocatoria al referendo constitucional, que Morales quiere para el primer trimestre del 2009. En busca de una veintena de votos necesarios para alcanzar dos tercios requeridos en el Congreso para aprobar la convocatoria al referendo, el oficialismo accedió a negociar modificaciones puntuales en la nueva Constitución. Morales, un seguidor del presidente izquierdista venezolano Hugo Chávez, dijo que su apertura a una revisión del texto constitucional en el Congreso alcanzaría sólo a la corrección de "contradicciones" y no a cuestiones de fondo como plantearon líderes opositores. Exhortó a la oposición legislativa a dar paso al referendo constitucional e inclusive invitó a los opositores a que, después de aprobar la ley de convocatoria, salgan al encuentro de la marcha en el altiplano, "para que sea toda una fiesta de unidad". La nueva Constitución, aprobada en diciembre del 2007 por una asamblea dominada por el oficialismo, dará más poder a los pueblos indígenas, eliminará los latifundios y consolidará un modelo económico controlado por el Estado. "Esta es una marcha no de dolor sino de orgullo por nuestra querida patria, no es una marcha de tristeza sino de alegría, con bandas de música del carnaval, conjuntos musicales, tantas vestimentas del oriente, occidente y el sur, de todos los sectores", agregó.
Fuente: Reuters

















No hay comentarios:
Publicar un comentario